Desde el sur del silencio

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Detalle de la instalación

La exposición se encuentra protagonizada por una instalación escultórica que lleva por título «La Llegada», compuesta por un total de 28 figuras exentas de hombres y mujeres, a escala natural, que representan los tripulantes de una imaginaria patera procedente del África subsahariana en el momento en que arriban a la playa de su punto de destino. Los materiales son algunos de los más recurrentes y familiares en la trayectoria densa y siempre en proceso y evolución de Eloy Velázquez: «madera para los cuerpos, que irán reforzados con un esqueleto de hierro, y gres refractario para las cabezas». Como en toda la actividad profusa del artista , sea el grabado, la escultura o la pintura, un largo proceso de investigación, documentación y recolección de materia prima ha precedido hasta llegar ahora a la muestra que han organizado la Autoridad Portuaria y la Universidad de Cantabria.» (El Diario Montañés. 22 abr. 2011)


Reportaje emitido en «España 24 horas» de RTVE el 3 de mayo de 2011
Enlaces de interés
Reseñas de la exposición

Reseña en «El Diario Montañés»

Reseña de la exposición en «20 Minutos»

Reseña en «Noticias» del Puerto de Santander

Reseña en Europa Press Cantabria


Miradas Perdidas

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Arquitecto de Laksmana
…Con referencias al arte povera, al neo-expresionismo y al informalismo,
su experimentación con materiales, texturas y colores va más allá de cualquier
marco genérico, caracterizándose por un estilo y estética bien propios. Innovación
e imaginación trabajan en la transformación de cuerpos creados a partir de
objetos desechados por la memoria, estableciendo y transgrediendo conceptos
establecidos. De este modo su originalidad es testigo de un diluirse en experimentos
y experiencias resumen de su trayectoria, sin pautas de clasificación impuestas
por ningún modelo o corriente artística.
     ¿Qué forma tiene la pasión, de qué color es la vida, de qué material está
hecha la ternura? En un análisis de los impulsos, del cuerpo y de la esencia
humana, Eloy Velázquez viaja escogiendo un camino que se adentra en los ojos
de la escultura, en los ojos del artista y en los del espectador.
     «…Tiene que caminar en la oscuridad y encontrarse con el corazón del hombre,
con los ojos de la mujer, con los desconocidos de las calles… En ese objeto
vivirá la poesía».1
     Su propuesta camina ciertamente por esos senderos y se tropieza con el mirar
íntimo, el mirar del que observa y del que transmite, narra o siente
esa lejanía de emociones capturadas al paso y expresadas en
cuerpos y rostros deambulantes, pero su poesía es cromática es espacial y
sincera. Sencillez y belleza resumen la poética de la mirada ensimismada,
acompasada por un asombroso torrente de ingenio y creatividad, y empeñada
en excavar en los sentimientos del ser humano.

Julieta Manzano.

( Extraído del catálogo de la exposición «Miradas Perdidas» )


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Reseñas de la exposición

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